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  • Ma. Evelina Torres García

¿Puedes recordar esto?

“La vida no es lo que uno vivió, sino lo que recuerda”

Gabriel García Márquez, 2002

Y García Márquez tenía razón, los recuerdos no son otra cosa sino la memoria de todas aquellas experiencias buenas o malas que atesoramos para dar un sentido de continuidad a nuestra existencia. Gracias a la adquisición de estas experiencias es que los organismos podemos adaptarnos y sobrevivir a este mundo cada vez más versátil.


La memoria es el eslabón que conecta nuestro pasado con nuestro presente. ¿Podrías imaginar qué pasaría si rompes este eslabón?... Piénsalo por un momento… Imagina que después de un golpe en la cabeza no recuerdas que el rojo del semáforo indica que debes detenerte, que el café caliente te quema la lengua, que los taquitos de la esquina te hicieron daño o toda esa información que adquiriste en la escuela; imagina vivir sin recordar tu música favorita, el sabor del chocolate, tu primer beso, las personas que amas o incluso las que no son de tu agrado a esto se le conoce como amnesia retrógrada. O que no fueras capaz de formar un nuevo recuerdo después de ese golpe que daño de cierta forma causando una amnesia anterógrada, algo así le ocurría a Dory de “Buscando a Nemo”.

¿De qué depende que ocurra la amnesia anterógrada o retrograda? Los médicos e investigadores que se decían al estudio del cerebro, neurólogos y neurocientíficos respectivamente, han determinado que depende del lugar donde ocurra la lesión. El cerebro a pesar de ser considerado un solo órgano, está constituido por distintas regiones cerebrales formadas por tipos particulares de neuronas ordenadas y organizadas de tal manera que permiten el flujo de la información que obtenemos del ambiente. Así, podemos a encontrar al hipocampo (llamado así por su apariencia de caballito de mar), esta estructura permite que la memoria de hechos que adquirimos pueda ser consolidada, es decir nos permite formar nuevos recuerdos. Estos nuevos recuerdos si son lo bastante significativos para nuestra vida serán almacenados en la corteza cerebral en forma de memoria remota, por lo que ya imaginarás si se daña esta corteza…los viejos recuerdos desaparecerán o no podrán ser evocados.


"Imagina lo que ocurriría si recordaras cada evento, desde el más traumático hasta el más insignificante"

Pero, además, la memoria también debe estar bien regulada para una correcta adaptación, ahora imagina lo que ocurriría si recordaras cada evento, desde el más traumático hasta el más insignificante y que ese recuerdo fuera persistente a lo largo de tu vida. Algo parecido ocurre con las personas que no son capaces de extinguir la memoria de un accidente automovilístico y por lo tanto son incapaces de volver a manejar o subirse a un auto, a esto se le conoce como estrés postraumático. En cuanto a alteraciones del olvido, seguramente has escuchado hablar sobre aquellas personas que recuerdan eventos insignificantes, como cada página de un libro, los números telefónicos de la sección amarilla a detalle, o lo que ocurrió en cierta fecha y hora exacta en su vida, a esto se le conoce como metamemoria. Ambos tipos de alteraciones nos ayudan a entender lo importante que son la extinción y el olvido de ciertas memorias para una correcta adaptación y buena salud mental.


"¿Podemos mejorar o evitar el daño a nuestra memoria?"

Además del estrés postraumático existen otras alteraciones que afectan a la memoria, la más conocida y altamente estudiada es la enfermedad de Alzheimer. Sin embargo, la depresión, el estrés y la edad también pueden provocar alteraciones en diferentes etapas de la memoria (consolidación, evocación, extinción, olvido). ¿Podemos mejorar o evitar el daño a nuestra memoria? La respuesta es sí, gracias a las numerosas investigaciones realizadas en el campo del aprendizaje y la memoria se ha demostrado que la interacción social (la familia, amigos, nuevas culturas), una buena alimentación (el cerebro requiere de nutrientes), la actividad física (aporta la energía y adecuado flujo sanguíneo) y el trabajo cognitivo e intelectual (aprender un nuevo idioma, desarrollar un arte) son las mejores defensas para mantener nuestra memoria intacta.

¿Ya te habías puesto a pensar en lo importante que es la memoria en nuestras vidas?

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